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Descripciones de producto sin características inventadas

La IA puede mejorar la redacción de una ficha, pero necesita límites. Conserva los hechos y deja visibles los datos que todavía faltan.

Una ficha antes de una instrucción

Empieza por los datos que el negocio puede confirmar: dimensiones, material, variantes y cuidados. Para el ejercicio, inventa un producto sencillo y una ficha consistente. La herramienta no debe obtener características por semejanza con otros productos ni completarlas porque parezcan habituales.

Distingue estilo de información

Pedir un texto cercano permite cambiar el tono, no añadir propiedades. Si una botella ficticia tiene capacidad confirmada, esa cifra debe mantenerse en cada versión. Palabras como resistente o apta para un uso específico también son afirmaciones: requieren respaldo y no deben surgir solo para hacer atractivo el texto.

Haz visibles los vacíos

Si no tienes datos sobre cuidados, pide que se señale la falta fuera del texto final. No publiques una instrucción que diga consulta al fabricante si tampoco existe un fabricante identificado. En la práctica, un dato pendiente detiene la publicación y abre una consulta a quien pueda confirmarlo.

Compara todos los formatos

Una ficha larga y una descripción breve deben conservar el mismo significado. A veces se pierde una condición al recortar. Revisa ambas contra el documento original, no entre sí. Usa una tabla de dato, versión larga, versión breve y corrección para ver diferencias importantes.

Deja la aprobación a una persona

El borrador no se convierte en un catálogo listo solo por tener buena ortografía. Alguien debe comprobar precio, disponibilidad y características antes de publicarlo. El ejercicio termina con una lista de revisión y un responsable definido. Una tarea pequeña y documentada es más fácil de repetir con cuidado.